DOS CARACTERÍSTICAS BÁSICAS PARA UNA NARIZ NATURAL

Para conseguir una nariz natural mediante una rinoplastia, deben existir dos características estéticas básicas. La primera es que la nariz esté en armonía con las estructuras vecinas del rostro. Por ejemplo, la longitud y la altura de la nariz, así como los ángulos de transición entre la nariz y la frente, y entre la nariz y el labio.

La segunda es que conserve los detalles propios de una nariz natural. Por ejemplo, debe existir un ángulo de quiebre que marque la transición entre la punta y el dorso nasal, así como un surco en la piel que descienda desde ese punto hasta el borde superior de ambas alas nasales.

TIENE UNA IMPORTANCIA CRUCIAL

Cuando la luz incide sobre la nariz, deben formarse luces y sombras naturales en la punta y el dorso. Los ligamentos que unen los cartílagos nasales y la piel tienen una importancia crucial en la formación de estos puntos de quiebre. Por tanto, los detalles de la rinoplastia se consiguen mejor con técnicas quirúrgicas que conservan estas estructuras.

LA NATURALIDAD DE LA NARIZ ESTÁ EN LOS DETALLES

Por eso, reducir la giba en un paciente que la presenta, elevar una punta caída, acortar una nariz larga, alargar una nariz corta o modificar su altura no basta para conseguir una nariz natural. Estas intervenciones pueden dar lugar a una nariz bonita, pero si carece de naturalidad, seguirá siendo el centro de las miradas. ¡Una nariz natural se logra con los detalles!