¿Cuándo se realiza una cirugía de los senos paranasales?

La cirugía endoscópica funcional de los senos paranasales (FESS) es actualmente una de las cirugías que se realizan con frecuencia como opción de tratamiento para las inflamaciones crónicas de los senos paranasales, los tumores y los defectos de la base del cráneo.

Las cavidades situadas dentro del cráneo que reciben aire desde la cavidad nasal se llaman senos paranasales. Existen cinco pares de cavidades sinusales: los senos de las mejillas (senos maxilares), los de la frente (senos frontales), los situados entre los ojos (senos etmoidales anteriores y posteriores) y los del interior del cráneo (senos esfenoidales).

La mucosa que recubre el interior de la nariz también recubre los senos paranasales, y sus glándulas producen moco. Los senos paranasales desempeñan un papel importante en la limpieza del aire que respiramos, en aligerar el cráneo y en dar a nuestra voz su carácter propio.

Las desviaciones internas de la nariz que provocan obstrucción (desviación del tabique), los pólipos y el aumento de los cornetes nasales (hipertrofia de cornetes) pueden alterar la ventilación y el drenaje de los senos paranasales y causar sinusitis. Asimismo, las infecciones virales nasales graves o las situaciones en las que se debilita el sistema inmunitario también pueden provocar sinusitis.

La cirugía endoscópica de los senos paranasales se realiza cuando la sinusitis no mejora pese a recibir un tratamiento adecuado en tipo y duración, cuando se repite con frecuencia, cuando se extiende a las estructuras cercanas y cuando existen obstrucciones internas de la nariz que dificultan la ventilación de los senos paranasales.

¿Cómo se realiza una cirugía de los senos paranasales?

Actualmente, la cirugía endoscópica de los senos paranasales se realiza con éxito para tratar enfermedades inflamatorias y no inflamatorias del interior de la nariz y de los senos paranasales, con ayuda de imágenes obtenidas mediante sistemas endoscópicos y con instrumentos cuyas puntas están adaptadas para trabajar dentro de la nariz.
 
Como los senos paranasales se encuentran junto a órganos vitales, como los ojos y el cerebro, el médico que realiza la operación debe contar con los conocimientos y la experiencia necesarios.
 
La cirugía endoscópica de los senos paranasales se realiza con un sistema de cámara que amplía la imagen del interior de la nariz y con instrumentos cuyas puntas están adaptadas para trabajar en esa zona. Durante la operación se eliminan los tejidos inflamados y los pólipos, y se abren las vías de drenaje de los senos paranasales. La cirugía suele realizarse con anestesia general y dura aproximadamente 1,5-2 horas.

¿Qué es la cirugía de los senos paranasales asistida por ordenador (navegación quirúrgica)?

Los dispositivos de navegación muestran en tres dimensiones la ubicación del punto en el que se interviene dentro de la anatomía de los senos paranasales. Permiten realizar la cirugía con mayor seguridad y acceder de forma segura a todas las zonas afectadas, lo que aumenta de forma notable las posibilidades de éxito de la operación.

¿Cómo es la recuperación después de una operación de sinusitis?

Durante las primeras etapas después de la operación, los pacientes suelen sentirse cómodos y no presentan dolor intenso; los analgésicos simples suelen ser suficientes. A menudo basta con un día de ingreso en el hospital y, en ocasiones, según el alcance de la cirugía, también es posible recibir el alta el mismo día.
 
Después de la cirugía endoscópica de los senos paranasales, suele colocarse un tapón que no cierra por completo la cavidad nasal, de modo que los pacientes pueden respirar con comodidad por la nariz. Los tapones suelen retirarse al cabo de dos días.
 
Los pacientes pueden volver al trabajo, en promedio, entre el quinto y el sexto día. Después de retirar los tapones, se les proporcionan soluciones de lavado nasal para limpiar las costras que puedan formarse dentro de la nariz.

Sinuplastia con balón 

En enfermedades localizadas que afectan a los senos frontales, maxilares y esfenoidales, consiste en ampliar con un balón los conductos de drenaje obstruidos o estrechos, sin cortar ni extraer tejido, para restablecer su función. Es una técnica útil en los casos adecuados por motivos como el mínimo trauma en los tejidos y la ausencia de riesgo de complicaciones.